Rodilla, hombro, cadera y espalda: síntomas que requieren un análisis integral
El dolor de rodilla puede hacerse evidente al caminar, agacharse o subir escaleras, mientras que el dolor de hombro suele interferir con levantar el brazo o alcanzar objetos. El dolor de cadera puede alterar la marcha y el dolor de espalda puede acompañarse de compensaciones al sentarse, cargar peso o cambiar de postura. Cuando también existe rigidez articular, conviene valorar la movilidad de la zona y la forma en que el cuerpo distribuye las cargas durante las actividades diarias.